CONSPIRACIONES EN EL CINE, el 7mo Arte y la Teoría de la Conspiración

Publicado en por soviet

Si el Séptimo Arte es un reflejo de la sociedad en la que se desarrolla, no podía ser ajeno a la Teoría de la Conspiración. Del asesinato del presidente Kennedy al 11-S, pasando por las sociedades secretas o la creación de conflictos bélicos a medida de los intereses de los poderes en la sombra, el cine recoge fielmente todas y cada una de las inquietudes de quienes no se conforman con la verdad oficial.

Conspiraciones en el Cine


Imagen IPB



El 28 de diciembre de 1895 nació en París lo que, con el tiempo, se denominaría Séptimo Arte. En algo más de un siglo decenas de miles de películas -desde las primeras etapas, en las que eran una simple imitación del teatro, hasta los modernos métodos digitales que permiten presagiar películas a la carta con actores vivos, muertos o virtuales- han dado cuenta del ingente desarrollo de una industria que, en gran medida, actúa también como prótesis cognitiva de nuestra sociedad de masas. Modas, tendencias, información, propaganda y publicidad son tan parte de ella como el celuloide que les ha servido de soporte históricamente.
Entre este amplísimo material, hemos seleccionado algunas situaciones paradigmáticas vinculadas a la Teoría de la Conspiración y las hemos ilustrado con sus correspondientes películas: sociedades secretas, acciones encubiertas, el asesinato de John Fitzgerald Kennedy, tergiversaciones mediáticas y falsificaciones, el inevitable 11-S, el terrorismo y sus conexiones, el control mental, el Anticristo o las más sombrías perspectivas sobre el mundo futuro (distopías) en el marco de la ciencia ficción. Muchas cosas, películas y temas, se han quedado, obviamente, en el tintero por ra/.ones de espacio. Aliumus películas, como El buen pastor, dirigida por Robert de Niro y protagonizada por estrellas tan destacadas como Angelina Jolie -miembro del Council of Foreign Relations (Consejo de Relaciones Exteriores) de EE.UU.- o Matt Damon, son dignas de merecer en exclusiva un artículo. Las imprecisiones, las falacias y las invenciones convierten este filme, que narra los inicios de la CÍA, en una conspiración en sí mismo. La primera victima de la guerra es la verdad, pero ¿de qué guerra hablamos?


1.- SOCIEDADES SECRETAS

Imagen IPB

The Brotherhood of the Bell, dirigida por Paul Wendkos en 1970 y traducida al castellano como La Hermandad de la Campana, es una producción televisiva protagonizada por Glenn Ford y Rosemary Forsyth que incide de manera muy directa en el asunto de las sociedades secretas y su influencia en la vida estadounidenses. Al igual que sucede en La séptima víctima, que tiene como protagonista a una secta satánica, el punto de vista desde el que se desarrolla la acción es el del miembro de la sociedad secreta que abandona la disciplina de la organización y ha de afrontar los consabidos sinsabores derivados de su determinación. El filme de Wendkos aborda sin reseñas la cuestión de las sociedades secretas compuestas por gente poderosa. Glenn Ford, miembro de una de estas cofradías, recibe el encargo de convencer a un amigo de que no acepte un puesto en la universidad que la hermandad quiere para uno de sus miembros. Falla en su propósito y su amigo, desesperado, se suicida. A partir de ese momento se promete a sí mismo luchar contra la citada sociedad y revelar públicamente sus secretos para anular su influencia. Pero el poder mediático financiado por el dinero permite anular las acciones de las personas honestas en un contexto de indiferencia total por parte del resto de los ciudadanos, incluidos los más allegados.

Imagen IPB


2.- ACCIONES ENCUBIERTAS


Imagen IPB

El americano impasible, de Phillip Noyce, es un remake realizado en 2002 del clásico del mismo título dirigido por Joseph Mankiewicz en 1958. Ambos filmes están basados en la novela homónima publicada en 1955 por el Premio Nobel británico Graham Greene. La historia versa sobre un triángulo amoroso que se desarrolla en Vietnam en 1952, en el período comprendido entre la ocupación francesa y la llegada de los estadounidenses. Obsesionado por el poder y por el control absoluto, Greene revela muchas de las claves sobre cómo comenzar una guerra sin que nadie se percate de ello. Michael Caine interpreta en la película a un corresponsal estadounidense, enamorado de una joven vietnamita, que se mantiene imparcial respecto a la convulsa situación del país asiático hasta que aparece Brendan Fraser, un supuesto emprendedor que, tras la cortina de una presunta organización humanitaria, participa en un plan de desestabilización de la zona, consistente en apoyar a grupos terroristas, que ha sido puesto en marcha a la sombra de la OSS (la antecesora de la CÍA). Fraser personifica al defensor de una tercera vía entre comunistas y franceses, de la misma manera que hace unos pocos años se consideraba que había terceras vías en Yugoslavia, donde la CÍA preparó a escuadrones de radicales islamistas para combatir a los serbios o, en su momento, en Afganistán, donde hizo lo mismo para repeler la invasión soviética. Como buen analista de su época, Graham Greene, un católico con ideas de izquierda moderadas, se permitió el lujo de escribir esta trama propia de la Teoría de la Conspiración sobre una guerra que aún no había comenzado pero en la que intuía la existencia de causas ocultas insospechadas por entonces.

Imagen IPB



3.- El ASESINATO DE KENNEDY


Imagen IPB

JFK (Oliver Stone, 1991) es la película reina sobre esta cuestión y ha determinado la orientación de las versiones más populares de la Teoría de la Conspiración. El presidente de EE.UU. John Fitzgerald Kennedy murió tras recibir varios disparos en Dallas el 22 de noviembre de 1963. El guión, basado en el libro del fiscal Jim Garrison, cuenta con la colaboración de uno de autores más significativos del mundillo "conspiranoico", el periodista estadounidense Jim Marrs. Los "errores" de la Comisión Warren -el equipo del Congreso encargado de investigar el magnicidio-, la "bala mágica" -un proyectil que, según los informes oficiales, hizo un recorrido imposible-, las conexiones del presunto asesino de Kennedy, Lee Harvey Oswald, con el mundo clandestino de los aparatos de seguridad y el oscuro papel del entonces vicepresidente, Lyndon B. Johnson, son recogidos en esta película, que se ha convertido por derecho propio en un clásico. No hubo un tirador solitario, motivado por resentimientos personales, sino una conspiración que involucraba a los más altos niveles de decisión política del país. Ésta es la conclusión a la que llega Oliver Stone en su obra.

Imagen IPB

Mucho más interesante, tanto por motivos estéticos como por contenido, resulta un filme más antiguo y casi olvidado, Acción ejecutiva, que contó con el guión del novelista estadounidense Dalton Trumbo. El escritor formó parte de la "lista negra" del ultra-derechista senador McCarthy durante la cruzada anticomunista y ganó en 1958 el Oscar al mejor guión por El puente sobre el río Kwai (David Lean, 1957). La película, dirigida por David Miller en 1973, está enfocada más como thriller que como documento real y es una inquietante producción que aún hoy da mucho que pensar. Según su trama, el complejo militar-industrial, unido a determinados intereses petrolíferos y a los servicios secretos, fue el responsable no sólo de la muerte del presidente Kennedy sino, como se señala al final, del deceso de gran número de testigos a través de falsos accidentes y otras muy diversas circunstancias letales. Entre sus protagonistas destaca Burt Lancaster.


4.- TERGIVERSACION MEDIÁTICA


Imagen IPB

Parodiando dos hechos reales -la guerra de los Balcanes y el caso Lewinsky-, Cortina de humo (1997) nos muestra la tergiversación mediática que día a día sufrimos a través de la televisión, el perro más fiel de la clase dirigente, que articula con este medio las líneas sutiles de la manipulación para alcanzar el control absoluto.
Su director es Barry Levinson, autor también de Good Moming Vietnam y de Sleepers, y su estupendo guión es obra del experimentadísimo David Mamet y de la incisiva Hilary Henkin. Asimismo, presenta un gran reparto: Dustin Hoffman y Robert de Niro, entre otros.
La película narra cómo la única manera que se le ocurre al Gobierno de EE.UU. de tapar el escándalo sexual de su presidente a once días de su reelección es simular una guerra al otro lado del planeta, en la Europa balcánica. Para ello busca la ayuda de directores y guionistas de cine y recurre a los platos, con extras, efectos especiales y mensajes sociales simples -canciones, símbolos, etc.- que consigan distraer y ocultar la realidad. No importa que nada de eso esté ocurriendo en realidad ni que el embajador del país supuestamente agredido denuncie que no es cierto; tampoco importa la eliminación de aquéllos que se ponen pesados porque no reciben el reconocimiento que creen merecer por hacer creíble el engaño sistemático de los ciudadanos por parte del Gobierno.
En este inquietante y mordaz filme el espectador reconocerá en muchos momentos a los denominados "movimientos solidarios por la paz", tan populares en los últimos años, y percibirá otros guiños que, lejos de constituir una parodia, refuerzan las sospechas que despierta habitual mente en nosotros el análisis de cualquier noticia. Una de las cía ves del limo humorístico en el cjne está rodada Canina de humo es que es anterior al 11 -S, pues ahora no sólo resultaría políticamente incorrecto, sino que sería muy difícil rodar una película con ese presupuesto y ese reparto en Estados Unidos.

Imagen IPB


5.- FALSIFICACIONES.


Imagen IPB

Capricornio Uno es una excelente película camuflada dentro del género de acción que dirigió Peter Hyams en 1978 y que desarrolla magníficamente una incisiva crítica contra la información oficial difundida por la televisión y el concepto de que los intereses del Estado están por encima de todo y de todos. El argumento narra cómo Estados Unidos intenta recuperar la iniciativa en la carrera espacial con un viaje a Marte, perdida la popularidad inicial por el hartazgo continuo de noticias sobre el asunto. Por motivos de ahorro presupuestario, el viaje no se puede realizar en condiciones óptimas de seguridad para los astronautas. Aunque se lanza un cohete, la imposibilidad de que vaya tripulado hace que el "amartizaje" se realice en un decorado televisivo. Para consumar la farsa se piratea la señal de la NASA y se emiten imágenes falsas en supuesto tiempo real. Todo marcha bien hasta que la nave explota al entrar de nuevo en la atmósfera terrestre. En ese momento se decide eliminar a los astronautas -retenidos en el plato de televisión- y a los que intenten destapar el engaño. Sobre Marte, desapariciones y muertes en condiciones extrañas trata también una de las películas favoritas de los conspiranoicos: Alternativa 3 (1977), un falso reportaje creado para ser emitido el Día de los Inocentes en el Reino Unido, el 1 de abril, pero que finalmente vio la luz el 20 de junio. La seriedad de sus argumentos y el hecho de que fuera difundido por todas las cadenas privadas británicas al mismo tiempo impactaron en la opinión pública. Alternativa 3 trata sobre la supuesta ocultación de una serie de datos que hablan de un desastre climático futuro -en concreto, una glaciación provocada por el e-fecto invernadero- que impedirá la vida sobre nuestro planeta en un período breve y sobre un proyecto conjunto de EE.UU. y la extinta Unión Soviética para garantizar la superviviencia de la raza humana poblando Marte, donde una base conjunta será una especie de Arca de Noé de humanos. El catastrofismo de matiz ecológico que vivimos desde hace tiempo, las aterradoras perspectivas sobre el clima a las que se nos está acostumbrando poco a poco y los nuevos datos sobre Marte que nos han transmitido las últimas sondas enviadas al Planeta Rojo hacen que la palabra broma, referida a Alternativa 3, adquiera otra dimensión.

Imagen IPB


6.- 11-S Y AL QAEDA


Imagen IPB

"Todos unidos podemos hacer grandes cosas, y nos unimos más y mejor en situaciones límite. Cuanto metías pensemos sobre ello, mejor." En estos dos mensajes podrían resumirse las instrucciones, más o menos explícitas o subrepticias, que uno siente que le han sido impartidas con los filmes United 93, de Paul Greengrass, y World Trade Center, de Oliver Stone. Ambas películas no son otra cosa que representaciones "fidelísimas" de la versión oficial sobre los atentados del 11-S. La primera tiene como protagonista el vuelo que fue derribado en Pennsylvania por un caza (perdón, que se precipitó a tierra como consecuencia de la actuación heroica de los pasajeros, que se abalanzaron contra sus secuestradores) cuando se dirigía a Washington muy posiblemente para chocar contra la Casa Blanca.

Imagen IPB

La segunda narra la destrucción de las Torres Gemelas de Nueva York por el impacto de dos aviones comerciales secuestrados por fundamentalistas musulmanes con sendos cutters. Sorprende la actitud complaciente de World Trade Center con la postura del Gobierno de EE.UU. en Oliver Stone, autor de uno de los más conocidos influyentes filmes sobre la Teoría de la Conspiración: JFK. Su película se centra en las vicisitudes, muy emotivas, de unos policías portuarios (y las de sus esposas y cachorros) atrapados entre los escombros cuando trataban de colaborar en las tareas de rescate. La conspiración en estas películas, de calidad cinematográfica más que mediana -pese a que Greengrass emplea unos cuantos recursos "modernos" para tratar de transmitir un ritmo trepidante-, reside en que obvian descaradamente los numerosos agujeros negros que tiene la versión oficial, aireados por numerosos investigadores.
Cine oficial made in Hollywood, en la línea del nacionalsocialismo hitleriano y del comunismo soviético. Hablando de su película, Oliver Stone manifiesta: "La política no tiene cabida aquí porque hablamos de valor y supervivencia". Sin comentarios.

Imagen IPB


7.- EL ANTICRISTO Y EL FIN DE LOS TIEMPOS


Imagen IPB

El código Omega, dirigida por Robert Marcarelli en 1999, es una película única en cierto sentido que combina el Código Secreto de la Biblia, recogido en el best seller de M k liad Drosnin, con las concepciones escatológicas judeo-cristianas en el marco de un thríller fílmicamente correcto que, por su acertado ritmo, resulta estimulante en muchos momentos a pesar del sesgo religioso ortodoxo de su enfoque. El actor Michael York es el Anticristo, encarnado en el presidente de la Unión Europea, un líder carismático admirador del Imperio Romano, interesado en el medio ambiente y deseoso de unir a los hombres en un proyecto común. A lo largo de la película contemplaremos la destrucción, en un atentado terrorista cuidadosamente planificado, de la mezquita de Al Aqsa y del Muro de las Lamentaciones como paso previo para la construcción del Tercer Templo de Jerusalén, a la que también asistiremos. Al comienzo del filme aparecen ya los dos "testigos" -Enoch y Elias- que, según el Apocalipsis, se enfrentarán al maligno al final de los tiempos. Están interpretados por Casper van Dien y Catherine Oxenberg, matrimonio en la vida real. Completa el reparto un clásico del cine de terror y ciencia ficción, Michael Iron-side, especializado en papeles de "malo malísimo", que en esta película interpreta el papel de Dominio, un sacerdote católico renegado que es la mano derecha del Anticristo.
El código Omega es una producción muy apartada de los valores hollvwoodenses que resultó un excelente negocio, pues recaudó en sus primeros diez días de proyección en Estados Unidos la friolera de más de cuatro millones de dólares.
En 2001 se realizó una precuela de esta película llamada Mejjido: The Omega Code 2 que cuenta de nuevo con Michael York al frente del reparto en el papel del diabólico líder de la Unión Europea. En esta ocasión aparece enfrentado a su hermano, que ha escogido el Bien, en el contexto terminal de la batalla del Armagedón.

Imagen IPB


8.- DISTOPÍAS


Imagen IPB

THX 1138 (1971) es el primer largometraje de George Lucas. Producida por Francis Ford Coppola, presenta todos los tenebrosos tópicos que se pueden atribuir a la vida urbana futura. La trama, sencilla, narra una desesperada huida de ese espacio deshumanizado, asfixiante e hipertecnificado pero, al mismo tiempo, con un poder difuso. En otras películas, como la magnífica e impactante 1984 (Michael Rail lord 1984), basada en la obra del mismo nombre de George Orwell, aparece, por el contrario, un líder y un sistema que controla lencamente a los ciudadanos. En THX 1138 no hay un líder, sino que es la propia sociedad la que transmite que las cosas son como son, sin posibilidad de cambio, como una clara metáfora hipertrofiada del sistema social actual. El control del sexo -mejor dicho, del "amor"- es también mucho más sutil que en 1984, En ambas historias ese tipo de contacto sentimental se encuentra prohibido, pero en THX 1138 queda relegado al mundo virtual, lo que, unido a la ingesta de drogas "estatales", nos coloca en un espacio más tecnificado y manipulado.

Imagen IPB

La religión queda reducida en la sociedad de pesadilla de THX 1138 a unos confesionarios con la cara de Jesucristo y una grabación que responde al nombre de OM sobre la que los individuos descargan sus emociones esperando respuesta. "Trabaja, compra y sé feliz" son sus postulados. Esta religión futurista amalgama sincréticamente aspectos de otras: rezos de estilo musulmán y ambiente zen ante la imagen de un gran Cristo.
THX 1138 es una excelente película centrada más en aspectos de tipo tecnológico que social, lo que la convierte en una obra más "visionaria" que la de Orwell.


BONUS TRACK: APOCALYPSE NOW

Imagen IPB

Las causas ocultas de los conflictos bélicos han inquietado a muchos directores de cine. En Apocalypse Now, dirigida por Francis Ford Coppola en 1979, se suprimió una escena en la que un grupo de franceses que vivían en Vietnam desde la época colonial anterior a la invasión estadounidense reprochan a los soldados de esta nacionalidad haber entrenado a la guerrilla vietnamita con el objetivo de impulsar la salida de Francia de Indochina y la entrada del Tío Sam. La escena fue recuperada por el director en Apocalypse Now Redux.


Imagen IPB



Comentar este post