¿Pueden formarse planetas rocosos en torno a estrellas muertas?

Publicado en por soviet

Utilizando datos obtenidos con el Telescopio Espacial Spitzer, astrónomos han encontrado una inesperada respuesta.

Dentro de los últimos años se han descubierto muchos sistemas protoplanetarios y decenas de planetas extrasolares ya formados, los cuales poseen propiedades muy distintas entre sí, pero la mayoría de estos han sido encontrados orbitando en torno a estrellas relativamente normales que aún no han fallecido. Para saber si la posibilidad de formación planetaria puede darse también en torno a estrellas muertas, un equipo de científicos ha estudiado un gran número de enanas blancas.


Imagen IPB
El estudio revela la posibilidad dela existencia de componentes rocosas en torno a enanas blancas (UCLA).

Las enanas blancas son los remanentes estelares más comunes que quedan luego de la muerte de sus estrellas progenitoras. Una propiedad importante de estos cuerpos ultradensos es que emiten la mayoría de su energía en el ultravioleta, por lo que la observación en ese rango de longitudes de onda ayuda en gran parte a identificar la existencia de este tipo de remanentes y sus propiedades físicas.

Algo curioso que observaron los astrónomos, en al menos un 1% o 3% de los objetos estudiados, fue la existencia de una componente infrarroja en la luz emitida por este pequeño conjunto de sistemas, cuyo origen no podía corresponder a la enana blanca estudiada. Este porcentaje de enanas también posee polvo y 'escombros' rocosos.

Jay Farihi (U. of Leicester), Michael Jura y Ben Zuckerman (ambos de la U. of California en Los Angeles), quienes integraron el equipo de investigadores, indican que el exceso de luz infrarroja observado en algunas de las enanas blancas observadas, indica la existencia de formación planetaria y/o la existencia de planetas rocosos aún no detectados en esos sistemas estudiados.

Especulan que el polvo se ha producido cuando asteroides - los constituyentes primordiales de planetas rocosos - colisionan y liberan energía. El resultado sería una especie de disco de polvo y rocas que brilla en infrarrojo, lo cual podría explicar el exceso de este tipo de luz en las enanas blancas estudiadas.

Farihi y su equipo indican que estos choques son el 'puntapié inicial' de la formación de planetas rocosos. Dado este novedoso estudio, al parecer no sólo en estrellas 'vivientes' pueden haber planetas rocosos, sino que también en estrellas fallecidas.

Eso sí, si es que estos planetas tuvieran agua, aún así no serían aptos para la vida, dado que las enanas blancas emiten mayoritariamente en ultravioleta, e incluso las más energéticas también emiten rayos X.

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