¿Avanzamos acaso a la locura?

Publicado en por soviet

¿Avanzamos acaso a la locura?


A saber, hoy en día se ha extendido la idea de que cada persona puede estar sufriendo algún tipo de trastorno, ya sea por el ajetreo diario o por los distintos choques a nivel de representaciones, ya sea del tipo cultural, económico, familiar, etc. por lo que creemos que “el mundo avanza a una época de ‘locos’”, así pues creemos pertinente preguntarnos por qué este aumento en los trastornos mentales, o la baja de la salud mental, será acaso que la salud mental se esta transformando en un perfil comercial de consumo.
Para esto solo nos centraremos en Chile, ya que la inmensidad de la variedad mundial hace imposible realizar un estudio de tan poca extensión. Así pues creo pertinente revisar el perfil de salud mental en Chile y lo que significa tener un trastorno mental .
La salud mental es entendida como la normal dentro de la totalidad de la población, o sea que podríamos decir que la salud mental se define como un estado de bienestar en el que cada individuo es consciente de sus propias posibilidades, puede hacer frente a las tensiones normales de la vida y trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad , vemos claramente que la producción y la necesidad de realizar una contribución es entendida como trabajo, y para tener un buen trabajador se necesita alguien que se levante todas las mañanas a trabajar, o sea, es necesario reproducir los medios de producción, dentro de los cuales se encuentra el obrero asalariado.
Entonces, entendemos que la locura o la enfermedad mental está asociada a la improducción y al no desarrollo de las capacidades especificas de cada uno, lo que significaría algo como un estado de generalidad en nuestras capacidad y no de especifidad, cosa que se ve tendenciada hacia el desarrollo de capacidades técnicas para el sistema de producción moderno, o sea la economía global, entiéndase capitalismo tardío.
Por lo tanto quienes caen en la categoría de locos, o más refinadamente de personas que no gozan de salud mental, sería aquellos que hoy caen en la sintomatología de los textos de psiquiatría y psicología, o también podríamos entender aquellos que no producen. Claro está se asocia el hecho de ser vago a tener cierta enfermedad, por lo general esquizofrenia, el hecho de no querer trabajar a la depresión, y así sucesivamente.
Pero hay que ver la relación entre esta supuesta salud mental y el progreso alcanzado por la humanidad, así pues, vemos que “[…] existiría un aumento de la prevalencia de estas enfermedades a lo largo del tiempo, desde el 19 al 20% en la década de los 60 hasta llegar al 28 a 42% a mediados de los 90. Esta mayor frecuencia se debe tanto a la transformación del perfil demográfico que ha experimentado Chile, como a los acelerados cambios que han tenido las conductas de la población en los últimos años.”
Podemos decir que el ultimo tiempo ha significado para la humanidad la mayor tasa de crecimiento y desarrollo científico-técnico, lo que esta invariablemente relacionado con avances en la manera de producir, también como ha avanzado la ciencia se ha logrado estirar el periodo de vida promedio y con el mejoramiento de los alimentos se puede lograr tener cuerpos sanos y bellos, dejando de lado claro está las comidas chatarra. Podemos decir que además con el avance de los estudios medicinales se ha llegado a una “comprensión” de lo que significa salud, por lo tanto ser saludable está asociado siempre a esta concepción, por lo tanto el no caer dentro de esto crearía lo que podríamos llamar enfermedad, esto es, a mayor ciencia de la salud, mayores enfermedades.
En psiquiatría y psicología, “ciencias” nuevas en el espectro histórico, se ha obrado de similar manera, verbigracia antes de Freud no se hablaba de sexualidad en los niños y las enfermedades sexuales asociadas al comportamiento de los individuos, por lo que se ha creado lo que sería una normalidad mental que significaría salud mental, como se veía más arriba, por lo tanto ahora se ven ciertamente más psicopatologías a lo largo y ancho de la sociedad, se clasifican las conductas desadaptativas e improductivas, se encuentran más maneras de la enfermedad mental y cada vez se hace más necesario ir al psicólogo, al menos, para tratarnos de alguna de estas características “enfermas”, es clásico ya que los niños en el colegio pasen por el psicopedagogo por ciertos “desordenes” conductuales.
Sabemos ya que vivimos en una sociedad de consumo, donde no producir es sinónimo de pobreza, de vaguismo, vemos lo estereotipos que se muestran en los medios masivos de comunicación o en los distintos lugares públicos, estereotipos físicos y mentales, se nos exige la compra o consumo de ciertos productos o servicios para poder acercarnos a esto que denominamos estereotipos, cuerpos bellos, mentes agiles, madurez, carismatismo, liderazgo, las buenas prácticas sociales, ser buenas gentes. Estamos inmersos en este mundo de representaciones ideales de lo que quiere el mercado de nosotros, ¿podemos acaso pensar que la ciencia se ve alejada de esto?.
Hoy en día es el mercado el que regula casi todos los aspectos, por no decir todos, de la vida y la sociedad, regula nuestras necesidad, nuestros gustos, nuestras inclinaciones y obviamente lo que debemos de desarrollar en nosotros, la ciencia y la técnica es hoy por hoy bastante independiente de los aspectos sociales pero sin embargo seguimos pasando por el abaratamiento de costos y la mejora de los estándares de vida, estándares que no sabemos quién los determina en la realidad, aunque digan que son expertos, creemos que ciertamente los determina el mercado, por lo que el desarrollo de nuestras capacidades van orientadas a la técnica, no a la antiguas humanidades del renacimiento, sino todo lo contrario, cada vez más se ve la especialización ultra especializada. Por lo tanto vemos que este significado de salud mental que se nombra más arriba, y debo recalcar que proviene de la organización mundial de “salud”, va acorde a lo que el mercado necesita, técnicos especialistas y trabajadores.
Por lo que podemos pensar el avance científico-técnico no parara de avanzar hacia ¿adelante?, entonces las implicancias que esto significa es por lo visto un crecimiento sostenido de la calidad de vida, el tiempo de vida estimado, y con todo ello, el aumento sostenido de las enfermedades, sabemos que el mismo estado de “progreso” es el que por sus exigencias va creando estas mismas enfermedades, pero también sabemos que esta creación de enfermedades está asociada a lo mismo que se va entendiendo como normal, podemos entrever entonces que si las condiciones de desarrollo se mantienen tenemos ya dentro de nuestra sociedad de mercado el germen de nuestra enfermedad mental, lo normal pasara a ser solamente el estereotipo, y como tal estaremos irrevocablemente fuera de tal representación y pasaremos a ser enfermos, ahora bien, esto puede significar dos cosas, o caemos todos en algún tipo de patología psiquiátrica, o sea seriamos todos locos, o la normalidad sería aquella que significa tener algún trastorno al menos en nosotros mismo, lo que si fuera cierto nos mostraría como consumidores de dadores de salud mental, ya sea psicólogos, psiquiatras, pastillas, tratamientos anexos, etc. por lo que debemos de suponer que sería el caso más apropiado para lo que depara el avance científico-técnico tal cual está avanzando ahora, es decir, con miras al mercado.
Así pues es claro que si la segunda opción es la acertada la norma será sufrir alguna patología, lo que sería de esperar y por lo mismo el mercado generaría esto mismo de manera que los consumidores-trabajadores caigan dentro del perfil de lo normal, en tal caso qué será lo enfermo, ¿lo que antes se denominaba sano?, no podríamos atrevernos a responder eso, pero claro está que es lo que se podría esperar de lo próximo, ya la definición de salud mental está claramente dictada por lo que significa ser un obrero más, y la enfermedad muy asociada al elemento que no sirve para la maquina productiva, podemos suponer que si esto sigue así, lo sano será algo como reconocer que tenemos “algo” en nosotros y que por nuestra necesidad de consumir y producir debemos tratarnos, seriamos enfermos tratados infinitamente, en cuyo caso la sociedad avanzaría indudablemente a la “locura”, o sea, a lo que hoy podríamos denominar locura o lo que no es salud mental igualmente.
Pero podemos creer que no será necesariamente así, solo basta con repensar lo que significa ser sano mentalmente, ¿podría el significado de incapacidad guiarnos a lo que podríamos denominar sano?, o sea, incapacidad es aquel que tiene la libertad limitada, libertad ya sea de acción o del pensar, libertad de escoger, así pues un parapléjico no elegiría correr, ¿puede ser eso lo que nos guie a pensar lo sano?, quizás, alguien con salud mental podría ser aquel que tiene la libertad de escoger pues tiene todas las posibilidades a su alcance, puede escoger encerrarse y no hablar, no producir ni especializarse, quizás en la elección de nuestro quehacer físico-mental esta la respuesta de lo que significa ser sano, y no en el grado de sociabilidad y de productividad para con el mercado.
Por lo tanto si nos propusiéramos repensar lo que significa realmente ser sano mentalmente quizás podamos vislumbrar una época en que no seremos enfermos, más bien seremos libres, así como Kant vio la Ilustración como lo que debiera de venir después del proceso de ilustración, me atrevería a decir que si queremos podemos pensar en una época de libertad, y no una época de limitaciones mercadilistas que determinan hasta donde puede llegar nuestras decisiones a nivel de la personalidad porque si pensamos fuera de eso estaríamos enfermos y necesitaríamos tratamiento.

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