posibilidades del fin de los tiempos

Publicado en por soviet

De todas las especies que poblaron el mundo, el 99% ya se extinguió. Alguna vez le tocará el turno a la especie humana.
Desastres naturales
Erupción solar gigante: las eyecciones de masa de la corona solar bombardean a la Tierra con un torrente de partículas subatómicas de alta velocidad. Esto ocurre permanentemente, pero se encontró que las estrellas pueden incrementar su brillo en unas 20 veces, probablemente debido a erupciones gigantes.

Impacto de asteroides: uno de los temas con los que se encariñó Hollywood, pero no por eso imposible. Tomemos por caso el meteorito de apenas 70 metros de diámetro que se estrelló en 1908 en Siberia, liberando una energía mil veces mayor que la bomba de Hiroshima. Si se nos viniera encima uno de los 100.000 objetos con diámetros superiores a los 50 km que orbitan el sol en el cinturón de Kuiper un poco más allá de Neptuno, no quedaría ni siquiera una mísera cucaracha que tenga algo que decir.

Erupción de rayos gama: de la colisión de dos estrellas colapsadas se liberan energías insospechadas en forma de radiación gama, hasta 1016 veces la potencia del sol. Si esto se produjera a una distancia relativamente cercana (menos de 1.000 años luz) la atmósfera terrestre nos protegería inicialmente, pero los óxidos de nitrógeno que se producirían destruirían la capa de ozono, con lo que la radiación UV del sol nos llegaría sin amortiguar. El resultado no sería sólo cáncer de piel, sino que se destruría el plancton oceánico que constituye la base de la cadena alimentaria y que provee buena parte del oxígeno de la atmósfera.

Agujeros negros no identificados: los astrónomos estiman que sólo en la Via Láctea hay 10 millones de agujeros negros, invisibles porque su inmensa gravedad se "traga" la luz que emiten, los que orbitan como cualquier otra estrella, por lo que no es muy probable que se nos acerquen. Pero si una estrella "normal" se acerca lo sabremos con anticipación, no así con un agujero negro. Nos daríamos cuenta sólo por la distorsión en las órbitas planetarias... incluida la nuestra. En el mejor de los casos terminaríamos en una órbita altamente elíptica, que llevaría a variaciones climáticas extremas, y en el peor pasaríamos a una trayectoria hiperbólica que nos llevaría fuera del sistema solar, a un destino más que congelado.

Causas no terrestres
Invasión extraterrestre: hace décadas que los científicos de SETI buscan señales de civilizaciones extraterrestres. Hasta ahora sin éxito, pero por algo siguen buscando. ¿Qué sucederá si alguna vez hacen contacto? No necesariamente se producirá un conflicto directo, pero los extraterrestres podrían estar interesados en recursos de nuestro sistema solar (por ejemplo, el agua de nuestros océanos para obtener hidrógeno para sus naves propulsadas por fusión). Sin quererlo, los extraterrestres podrían importar microorganismos que tuvieran especial apetito por carne humana. De la misma manera como la civilización occidental tuvo un efecto destructivo sobre todas las civilizaciones primitivas con las que tuvo contacto (pensemos p. ej. en el descubrimiento de América), podría suceder los mismo cuando llegaran los hipotéticos extraterrestres.

Disminución de actividad solar: otras estrellas de tipo parecido al sol pasan por períodos en que se observa una disminución del brillo del 1%. Parece poca cosa, pero puede terminar en otra Edad de Hielo, o algo bastante más frío y peor.

Inversión del campo magnético terrestre: a lo largo de la historia geológica del planeta el campo magnético se invirtió varias veces. Durante el siglo pasado el campo magnético de la Tierra disminuyó un 5%. El campo magnético desvía las tormentas de partículas y los rayos cósmicos, y deja de protegernos si se anula.

Epidemias globales: siempre coexistieron los gérmenes y el género humano, pero algunas veces este equilibrio se desbalancea. Una de cada cuatro personas sucumbió a la Peste Negra en el siglo XIV, la gripe tuvo 20 millones de víctimas entre 1918 y 1919, y el SIDA tiene una mortalidad semejante. Los gérmenes están adquiriendo inmunidad a los antibióticos, y como consecuencia en Estados Unidos se incrementó en un 58% la mortalidad debida a gérmenes patógenos entre 1980 y 1982.

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