Por primera vez observan súper Tierra rocosa con atmósfera

Publicado en por soviet

A pesar de ser muy probablemente no habitable, el nuevo exoplaneta ha maravillado a la comunidad científica, debido a que poseería grandes cantidades de agua, una atmósfera prominente y un núcleo rocoso.

Estudiando la estrella enana roja GJ1214, astrónomos han encontrado un nuevo exoplaneta. No sería demasiado interesante este descubrimiento, sino fuera por sus sobresalientes características. Llamado GJ1214b, el cuerpo fue descubierto mediante el método del “tránsito exoplanetario”, que consiste en observar pequeñas disminuciones transitorias de luz de la estrella, provocadas por el paso del exoplaneta en frente de esta.


Imagen IPB
La súper Tierra rocosa fue encontrada en torno a la enana roja GJ1214, mediante gracias a sus tránsitos en frente de su estrella (D. Aguilar, CfA).

El sistema se encuentra a 40 años luz de la Tierra, y durante los tránsitos de GJ1214b, se ha podido estudiar en detalle varias de sus propiedades. Una de estas corresponde a su masa, la cual correspondería a 6 masas terrestres, lo que permitiría clasificarlo como una “súper Tierra”. También poseería un radio de 2,7 veces el de la Tierra, ubicando a GJ1214b entre nuestro planeta y Urano o Neptuno, en cuanto a tamaño espacial.

Lo más sorprendente de las propiedades del nuevo exoplaneta, es que se pudo observar su atmósfera. Este es un hito importante debido a que es la primera vez que se encuentra una “súper Tierra” con esta estructura gaseosa a su alrededor. Ésta tendría una altura de 200 km, y sería mucho más densa que la de nuestro planeta.

De acuerdo a la trayectoria calculada para el exoplaneta, este completa una órbita cada 38 horas a una distancia promedio de 1/70 (~ 0,014) unidades astronómicas de la estrella que lo hospeda. Este dato, junto a otros más técnicos, permite derivar una temperatura superficial para GJ1214b, la cual sería de 200 °C.

Con todo lo anterior, los científicos pudieron encontrar las abundancias aproximadas de químicos en el exoplaneta, teniendo este probablemente un 75% de agua y un 25% de roca compuesta principalmente de hierro y silicio. Dada esta configuración, la súper Tierra correspondería a un exoplaneta con un gigantesco océano y un núcleo rocoso.

Dada la gran masa y lo compacto del cuerpo, el agua estaría sometida a una presión colosal, la que en las profundidades del océano, se presentaría como “hielo VII” (léase “hielo 7”). Este extraño estado del agua hace referencia a una especie de hielo extremadamente comprimido, que le permite asumir una exótica estructura cristalina y muy densa.

David Charbonneau, quien trabaja en el Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics (CfA) y es el autor principal del descubrimiento, indica que la temperatura del exoplaneta y la atmósfera detectada plantean un escenario interesante para investigar. Esto, debido a que bajo esas condiciones la envoltura gaseosa se escaparía gradualmente, no pudiendo el exoplaneta retenerla por mucho
tiempo.

Los datos preliminares del exoplaneta fueron obtenidos con el MEarth Project, el que utiliza dos telescopios del Fred Lawrence Whipple Observatory (Arizona, Estados Unidos) para estudiar tránsitos de posibles cuerpos extrasolares, en torno a estrellas enanas rojas. La confirmación del descubrimiento fue realizada con datos del espectrógrafo HARPS, acoplado a un telescopio del Observatorio La Silla (Chile).

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